Estrés laboral: Causas

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

¿Qué causa el estrés?

Los factores que pueden provocar riesgo de estrés y otros problemas de salud en el trabajo se denominan riesgos psicosociales, y pueden resumirse en los siguientes:
 

1. Exigencias excesivas o exposición a riesgos físicos: 

 

Algunas personas pueden gestionar trabajos con un gran nivel de exigencia en los que tienen que hacer frente a grandes desafíos y presiones. No obstante, estas exigencias pueden provocar estrés si sienten que no les pueden hacer frente o que no tienen suficiente control sobre las mismas. Esto puede deberse a muchos factores, entre ellos, una capacitación y unas habilidades inconsistentes o inadecuadas para el trabajo. 

 

No tener una exigencia suficiente puede ser un problema tan importante como soportar una exigencia excesiva (capacitación insuficiente y capacitación excesiva).

 

Una mala planificación del trabajo o una comunicación deficiente pueden empeorar estas exigencias, al igual que los retrasos, los plazos ajustados o las interrupciones.

 

El entorno físico laboral también puede empeorar la situación, como en el caso de entornos con temperaturas elevadas o ruidos excesivos, que dificultan la concentración. 

 

Es importante darse cuenta de que a algunas personas les resulta muy complicado admitir que tienen problemas provocados por exigencias excesivas, tal vez porque lo vean como un signo de debilidad o incapacidad. 

 

Por este motivo, resulta útil supervisar y gestionar atentamente las exigencias y recursos laborales. 

 

2. Tener un poder de decisión muy limitado sobre el modo en el que se realiza el propio trabajo: 

 

Cuando una persona desea y se le concede control e influencia sobre la planificación y ejecución de su trabajo, se le ayuda a poder hacer frente a los desafíos que se le plantean. 

 

Si una persona no tiene el control que espera y los demás establecen el ritmo o el modo en que debe trabajar, la sensación de estrés puede aumentar. 

 

La falta de flexibilidad en las exigencias y requisitos laborales también puede contribuir al estrés y evitar que una persona pueda desarrollar y utilizar nuevas habilidades. 

 

3.  Tener un apoyo insuficiente por parte de la dirección o de los compañeros: 

 

La falta de apoyo y de estímulo por parte de los demás en el lugar de trabajo puede provocar estrés. Este estrés puede derivarse de la falta de información o recursos adecuados proporcionados por la organización a un trabajador para el desempeño de su trabajo, de la incapacidad aparente de los demás a la hora de reconocer las exigencias y requisitos a los que se enfrenta el trabajador, o del propio trabajo realizado. 

 

El apoyo y el refuerzo positivo, tanto de los compañeros como del equipo directivo, pueden ayudar a hacer frente al estrés. Las personas que reciben apoyo tienen más probabilidades de ser capaces de hacer frente a elevados niveles de presión o exigencia. Este apoyo puede ser de tipo social o apoyo directo a la hora de realizar el trabajo.

 

4. Relaciones deficientes:

 

Aunque en un entorno de trabajo son habituales las diferencias de opinión, las relaciones de trabajo pueden provocar estrés cuando se experimenta discriminación, conflictos no resueltos con otras personas, o un comportamiento inaceptable tanto físico como de conducta.

 

5. Conflicto o falta de claridad de roles y responsabilidades: 

 

A menudo, el estrés surge cuando no están claros los diferentes roles y responsabilidades que tiene cada persona, o cuando estos roles y responsabilidades provocan conflictos. 

 

Otro posible foco de estrés se da cuando una persona siente que su rol es incompatible con sus capacidades y habilidades, y experimenta estrés porque se le ofrecen roles más allá de sus capacidades o porque se le pide que acepte responsabilidades que, en su opinión, son degradantes o poco estimulantes. 

 

Es importante asegurar que todas las personas implicadas tengan claros sus roles y los de las personas con las que trabajan. 

 

6. No estar implicado/a ni informado/a de los cambios organizativos: 

 

Especialmente cuando se gestionan y comunican de forma inadecuada, los cambios en una organización pueden provocar incertidumbres y dudas, lo que a su vez puede generar estrés. La incertidumbre de no saber cuál será el futuro puede ser peor que dicho conocimiento. 

 

El conocer la posibilidad de un despido (por ejemplo) puede hacer que una persona empiece a hacer planes y a progresar, mientras que el desconocimiento supone incertidumbre. 

 

Siempre que sea posible, implicar y consultar a los trabajadores acerca de los cambios (o al menos, mantenerlos informados) puede ayudar a reducir el riesgo de estrés. 

 

7. Violencia verbal o física, o la amenaza de violencia por parte de terceros. 

Todos estos factores pueden combinarse. Por ejemplo, se ha demostrado que es más probable que una persona sufra estrés si está sometida a unas exigencias excesivas y tiene poco control sobre cómo afrontarlas.

 

Referencias

Nielsen, K.M., Nielsen, M.B., Ogbonnaya, C. and Kansala, M. (2017). Workplace resources to improve both employee well-being and performance: A systematic review and meta- analysis. Work & Stress, 31(2) 101-120.
Cox, T., Griffiths A., & Rial González, E. (2000) Research on work-related stress. European Agency for Safety and Health at Work. Luxembourg, Office for Official Publications of the European Communities. ISBN: 92-828-9255-7.

 

http://agency.osha.eu.int/publications/reports/stress

También te puede interesar

Vencer la dependencia emocional

La dependencia emocional viene determinada por múltiples variables personales que necesitaremos trabajar:   Experiencias tempranas de apego inseguro. Pobre conciencia del problema (provocada por el

Mindful Writing: ejercicios prácticos

¿Cómo practicar la escritura libre y consciente?   A continuación te muestro una serie de ejercicios prácticos para cultivar el optimismo, la gratitud y la

Estrés laboral

¿Qué es el estrés? El estrés aparece cuando no nos sentimos capaces de afrontar una situación determinada: las personas experimentamos estrés laboral cuando percibimos que hay un desequilibrio entre las exigencias a las que estamos sometidas por nuestro trabajo y los recursos físicos y mentales de los que disponemos para hacer frente a dichas exigencias.